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Héctor Gómez De La
Cortina Guerrero


Tribulaciones por la construcción
del Boulevard López Mateos

En junio de 1964 se
inauguró la que en ese momento era la avenida más moderna de Celaya: El
Boulevard del Bajío, que al paso del tiempo fue nombrada Boulevard Adolfo López
Mateos. Así lo constata una construcción que conmemora el acontecimiento y que
en la actualidad ha perdido visibilidad por el puente vehicular y por ser
opacada diariamente por un puesto de tacos.
Las vialidades de esa naturaleza
fueron la pieza central del llamado “Plan Guanajuato”, el ambicioso proyecto de
infraestructura que el gobernador Juan José Torres Landa implementó desde 1961,
cuando inició su mandato.
Pero la obra de la que
hablo no estuvo exenta de obstáculos desde que se anunció su construcción, pues
el trazo implicaba la destrucción de varios inmuebles, entre ellos el del
templo de La Compañía, del siglo XVI. “El progreso exigía sacrificios”, había
expuesto el gobernador Torres Landa. A propósito de aquellos acontecimientos,
el Ingeniero Antonio Chaurand Yépez, alcalde en ese momento, lo recordó así:
“Se trataba de un templo
jesuita muy venido a menos desde la expulsión que sufrió la orden en la Nueva
España. Por supuesto que tenía un valor para la gente que acudía a él pero
estaba muy descuidado, era más bien una capilla».
Traigo el tema porque
durante mucho tiempo tuve la duda del por qué si fue durante la administración
de Chaurand Yépez que comenzaron las obras del boulevard, la tremenda agitación
social estalló durante la presidencia de su sucesor en el cargo: el Licenciado
Javier Guerrero Rico. Quien fuera regidor de hacienda en aquel periodo, Roberto
Suárez Nieto, así lo recuerda:
«Fueron varias
circunstancias:
«Durante el gobierno
de ‘Toño’ Chaurand, el PAN no tenía fuerza en Celaya. Cuando Javier asume la
alcaldía, llega a la diputación federal por el PAN el profesor Ricardo Chaurand
Concha, quien fue el líder indiscutible de esa rebelión. Era un extraordinario
orador, peroraba en todas las bodas de la sociedad celayense, en todos los
actos cívicos.
«A Javier le toca
padecer esa insurrección, porque había un líder carismático en la figura de
Ricardo Chaurand, quien organizó el movimiento de ‘Usuarios’, férreos
opositores al proyecto del boulevard.
«Había también en el
PAN un señor de nombre Gabriel Pazos, muy belicoso. Él se la pasaba arriba de
una camioneta con un megáfono afuera de la presidencia municipal, arengando a
la gente. El movimiento también trajo a centenares de personas de las
comunidades rurales que no tenían nada que ver con el conflicto, pero había
dinero que se les repartía para que participaran.
«Fue un movimiento
sumamente poderoso. Recuerdo que durante 15 días, Javier no pudo entrar a la
presidencia, los opositores tenían tomado el portal. Por lo tanto, se solicitó
la intervención del Ejército, que instaló en la entrada del palacio municipal
una serie de ametralladoras”.
Lo que hoy nos parece una
avenida tan familiar y tan conocida, estuvo en su momento envuelta en la
polémica y Celaya en medio de un conflicto que afortunadamente no derivó en
tragedia.
NOTA.- La historia
completa se encuentra narrada en el libro Dos vidas, de mi autoría, publicado
en abril pasado por la LXIII Legislatura de la Cámara de Diputados.
Twitter: @gomez_cortina

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