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Absurdo

Héctor Gómez De La Cortina Guerrero

La llamada consulta popular que en próximos días se llevará a cabo en varios municipios del país y que ha sido promovida por el presidente electo para que el pueblo decida sobre la continuación del nuevo aeropuerto en Texcoco o su cancelación y reubicación en Santa Lucía es una farsa, un absurdo y una ridiculez mayúscula en la cual se está perdiendo el tiempo en debates estériles. En primer lugar, el resultado de la consulta no puede tener efectos vinculantes, no está claro el método ni existe control alguno sobre la emisión de boletas, no puede ser posible que se le pregunte a un pequeñísimo universo de mexicanos la viabilidad de un proyecto de tal magnitud cuando la mayoría carecemos de los conocimientos técnicos para poder determinar una cosa así. Según estadísticas, únicamente el 30% de la población mexicana utiliza el avión como medio de transporte. En todo caso, ¿por qué no mejor le preguntan a ese 30%? ¿Debería tener el mismo peso la opinión de un residente de la Ciudad de México que el de un residente de Celaya?

Algunos miembros del equipo de transición han presentado documentos que supuestamente avalan el proyecto de las dos pistas en Santa Lucía. Javier Jiménez Espriú presentó un dictamen de la Organización de Aviación Civil Internacional (OCI) que decía que Santa Lucía con el Aeropuerto actual eran compatibles, pero omitió mencionar que el propio dictamen determinaba que el mejor emplazamiento era el de Texcoco.

México requiere un nuevo aeropuerto, eso está clarísimo. El actual, lleno de parches, no puede con la saturación existente. El nuevo aeropuerto, avalado por la OACI, por el MITRE y por expertos nacionales e internacionales generaría un desarrollo económico importantísimo en todo su alrededor. Santa Lucía constituye además la última línea de defensa de la Ciudad de México; en ese lugar habitan centenares de familias de militares que tendrían que ser reubicados a un costo enorme. El lunes, Carlos Loret de Mola decía en su columna que AMLO ya había logrado reducir el costo de la obra en Texcoco en 20 mil millones de pesos, consiguiendo material nacional y no de lujo. Eso está bien y por supuesto que si hay corrupción en los contratos, estos deben de sancionarse, pero cancelar una obra tan necesaria es una total y absoluta estupidez.

Aun no decido si acudiré a votar. Me parece una puesta en escena para que AMLO se lave las manos. Un método populista y ridículo que el propio AMLO seguramente también descalifica. Él ya ha tomado una decisión, lo demás es demagogia pura. Por el bien de México, las obras del nuevo aeropuerto deben de continuar.

INDEFINICIÓN

Únicamente tres nombramientos en toda la administración pública de Celaya (Tesorería, SSP y Secretaría del Ayuntamiento). Las demás dependencias tienen solo a Encargados de Despacho. Celaya requiere ya que se trabaje al 100% en todas las áreas. Hay temas urgentes. Es aquí donde los Regidores de oposición pueden hacer valer su papel y urgir a la presidente municipal a llegar a acuerdos. Celaya lo requiere.

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