Trump Charrasqueado.

General
Por.- Jesús Sosa León
Como dicen que le hicieron a Juan
Charrasqueado, al que todos –pistola en mano-se le echaron en montón,  así a Donald Trump se le han ido encima
todos: los medios informativos, sectores de población como los latinos, afroamericanos,
migrantes, mujeres y ahora hasta un enorme grupo de republicanos que han
renegado de su candidato.
Claro está que su enorme bocaza le ha
generado la animadversión de todos esos sectores que le denostan y aun le
insultan abiertamente.
La sociedad norteamericana, acostumbrada
a presenciar cosas  inverosímiles, ha
mostrado asombro por la forma en que se ha venido dando la actual campaña presidencial.  En el último debate, por ejemplo, se reveló
lo peor de la política  a lo gringo.
Insultos, amenazas, burlas y chismes
gordos, sustituyeron a la discusión de propuestas y al debate profundo de ideas.
Asomaron mayormente la intriga y la descalificación.
Los especialistas, los que se centran en
el análisis objetivo de la razón y no en el sentimentalismo del corazón, coincidieron
en señalar que  Hillary perdonó y Trump avanzó.
Las expectativas de todos se centraban
en los insultos que se lanzarían uno y otra luego de las revelaciones que
salieron a la luz publica acerca del comportamiento sexual de Trump. Prácticamente
se esperaba que Hillary pusiera fuera de la pelea al calenturiento
multimillonario. Y no fue así…!!!
 Tan
pronto Hillary empezó a manejar el asunto de las groseras platicas del
millonario, Trump contraatacó sacando a la luz las infidelidades de Bill
Clinton, que tomado por las cámaras del evento, mantenía una actitud como de
muerto vivo mientras un sudor frio le recorría las espaldas.
La sociedad norteamericana  es tremendamente machista. Extremadamente
hipócrita. Los gringos presumen abiertamente las conquistas que hacen en los
weekend partys o en los springbreaks estudiantiles.
Si analizamos fríamente las cosas,  las tontas y sobradas expresiones de Trump
fueron dichas cuando este era un individuo particular. Las acciones de Bill
Clinton fueron cometidas siendo funcionario público. Haciendo un repaso, aquí  algunas de sus infidelidades:
 
Kathy Shelton, acusó a Clinton de
violarla a los 12 años.
Juanita Broaddrick, lo incriminó de
haberla violado en 1978, cuando ella era voluntaria de campaña para la primera
campaña de Clinton como gobernador.
Paula Jones, ex empleada del gobierno de
Arkansas demandó a Bill Clinton en 1994 por acoso sexual en 1991 en un hotel de
Little Rock, Arkansas. Este tuvo qué desembolsar en un acuerdo extrajudicial,
50,000 dólares.
Kathleen Willey, voluntaria de la Casa
Blanca, alegó haber sido acosada por el entonces presidente en 1993 en un
estudio privado de la oficina Oval.
Y la más famosa de todas, la
becaria  Mónica Lewinsky.
Finalmente, cuando el moderador del
debate, Anderson Cooper, les invitó a decir algo bueno uno del otro, ambos lo
pensaron un buen rato y , al fin, Trump afirmó: “Voy a decir esto sobre
Hillary: ella no abandona, no se rinde. Es una luchadora”. Hilary  por su parte, respondió: “Respeto a sus hijos.
Son increíblemente capaces y leales, y creo que eso dice mucho sobre Donald”.
Seguramente Hillary ganará las
elecciones, pero los políticos norteamericanos tal vez aprendan que el lodo
ensucia por igual y que no hay pasados impolutos como para que cualquiera de
ellos arroje la primera piedra. 

Related posts

Trinchera Ciudadana

admin

Eliminar ‘moches’ y privilegios, compromiso de bancada Juntos Haremos Historia

admin

Desde la Mesa Cuatro

admin

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: