24 noviembre, 2020

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Un día como hoy fallece…Juventino Rosas

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Víctor Manuel García Flores

     El 9 de julio de 1894, hace 126 años, en Surgidero de Batabanó, Cuba, muere Juventino Rosas Cadenas.

     José Juventino Policarpo Rosas Cadenas, o Juventino Rosas Cadenas, pero más popular como Juventino Rosas (Pueblo de Santa Cruz, estado de Guanajuato, México, 25 de enero de 1868 – Puerto de Surgidero de Batabanó, municipio de Batabanó, Provincia de La Habana, Cuba, 9 de julio de 1894); fue un músico, compositor, violinista y director de orquesta, de música clásica del siglo XIX. Compositor del muy conocido, escuchándolo y tocándolo todavía, durante más de un siglo entre muchas naciones, el vals Sobre las olas. Es más conocido Sobre las olas, que su compositor; pero, Juventino Rosas con éxito internacional, es el mejor compositor mexicano de la música clásica, de los siglos del XIX al XXI.

     El compositor santacrucense en la Compañía de la Orquesta Típica Mexicana, en 1893 llega a ser el director de la orquesta en una gira por el norte de la República y por el sur de Estados Unidos. En la ciudad de Chicago, Illinois, en Estados Unidos, fue la Exposición Universal Colombina de Chicago, del 1º de mayo al 8 de junio de 1893. La Orquesta Típica Mexicana estuvo actuando en el Teatro Marlowe  y en la Nave Central del Edificio de Manufacturas, de la Exposición. En este certamen, el director de la orquesta, el ya célebre Juventino Rosas, obtuvo 4 medallas de oro, diplomas honoríficos y el título de Profesor de Composición de Mérito, por sus excelentes actuaciones. Al terminar la Exposición, Juventino Rosas Cadenas fue invitado por el italiano Pascualino Bianculli, a integrar a su orquesta como director, creándola como Compañía de la Orquesta Típica Ítalo-Mexicana, para estar en gira por cinco estados al sur de Estados Unidos y viajar a Cuba.

Éxito total y muerte en Cuba

     Procedente de Tampa Bay, Florida, en los Estados Unidos, en el vapor correo norteamericano “Olivette”, llega a La Habana, Cuba, el lunes 15 de enero de 1894, la Orquesta Típica Ítalo-Mexicana y su director artístico, Juventino Rosas. En la isla caribeña, el compositor guanajuatense alcanzó un éxito total, en lo que parecía ser, el principio de una cadena de triunfos y el reconocimiento internacional que, probablemente, continuaría en Europa, cuna de los grandes genios musicales clásicos, a la corta edad de 26 años, que cumpliría precisamente a los pocos días de llegar a Cuba; pero, el inexorable destino, le tenía preparado otro plan.

Grandes triunfos en magnos escenarios

     La Compañía Típica Ítalo-Mexicana cosechó grandes triunfos en los mejores escenarios de la época, en las principales ciudades de la isla: el grandioso teatro Payret, en donde debutó, el de mayor capacidad en Cuba; el gran teatro Tacón; el teatro Albisu; el teatro Injoa (después llamado teatro Martí); el teatro Alhambra; el teatro Esteban (hoy llamado Sauto); el Liceo Artístico y Literario de Matanzas; el teatro de la Caridad; el teatro Tomás Terry, en donde años después cantó el gran Caruso; el teatro Brunet, ahora en ruinas; y, el teatro Principal. Todos estos escenarios, se encuentran en las ciudades de: La Habana, Matanzas, Cárdenas, Santa Clara, Cienfuegos, Trinidad, Sancti Spíritus,  Manzanillo, Santiago y Guantánamo.

     En todos los lugares que actuó la orquesta, su director artístico, el ya reconocido compositor del vals “Sobre las olas”, Juventino Rosas Cadenas, fue el artista más aplaudido por el público que abarrotó los escenarios. Compuesto por lo más selecto, entre los espectadores se encontraban los personajes más destacados en los ámbitos político, económico, social y cultural,  además de gente del pueblo, en una época en que Cuba todavía dependía de la corona española, pero ya continuaban sus Guerras de Independencia.

     Los principales periódicos de ese tiempo: el Diario de la Marina, El País, el Aurora del Yumuri, el Correo de Matanzas, el Diario de Cienfuegos,  y El Telégrafo, entre otros, destacaron la llegada a la isla de la compañía y la serie de conciertos ofrecidos por ésta, resaltando la presencia de su director de orquesta, el famoso compositor Juventino Rosas.

     Se dice que, en su estancia en la antilla del Caribe, Juventino, compone su primera ópera y deja escritas otras obras inéditas; además, junto con el poeta guantanamero Regino Boti, el compositor santacrucense concibió un texto para el vals “Sobre las olas”.

Mielitis Transversa y Surgidero de Batabanó

     En el sur de la isla, en Santiago de Cuba, concluida su exitosa gira, la Compañía Típica Ítalo-Mexicana, abordó el vapor costero “Josefita”, que los llevaría a Surgidero de Batabanó, desde donde, por ferrocarril, llegarían a La Habana, para de allí, tomar un vapor correo que los conduciría a Estados Unidos, en donde continuaría la gira, para después partir hacia Europa.

     Pero en el trayecto de Santiago a Surgidero, Juventino Rosas Cadenas contrae una enfermedad tropical como Mielitis Transversa por inflamación en un segmento de la médula espinal, que provocó que, al desembarcar la compañía en el puerto de Surgidero de Batabanó, el 27 de junio de 1894, Juventino Rosas, que ya tenía muy avanzada la enfermedad, con dolor raquídeo y radicular, debilidad y parálisis; y por lo tanto, por lo grave de su estado, ya no se le llevara a La Habana, a donde el resto de la compañía continuó con el viaje; pero en Estados Unidos, sin su estrella y atractivo principal, Juventino, la Compañía Típica Ítalo-Mexicana fracasó y se desintegró.

Convalecencia y muerte

     En Surgidero de Batabanó, Juventino Rosas Cadenas fue atendido en la cama 15 de la sala de distinción, destinada a personas pudientes, respetables y famosas; de la Quinta de Salud de Nuestra Señora del Rosario, propiedad del médico José Manuel Campos Martínez, a solicitud de Manuel Torres Oláinz, el alcalde del lugar. En dicha Quinta de Salud, y pese a los esfuerzos y atenciones del galeno Campos Martínez y su personal, a las 17:00 horas del día lunes 9 de julio de 1894, falleció Juventino Rosas, considerado como el mejor músico mexicano del siglo XIX.

     La población del lugar, en todo momento, estuvo al pendiente de la evolución de la enfermedad del compositor santacrucense; y el cuerpo sin vida de Juventino, fue expuesto con solemnidad y honores  en el Centro de Pescadores y Artesanos, a donde el pueblo acudió a rendirle tributo; el comercio y las dependencias estatales, cesaron sus labores en expresión de duelo; y, el sepelio y el cortejo fúnebre, fueron encabezados por las autoridades municipales y una nutrida concurrencia. Isidro Albayna Rodríguez, testigo de los hechos,  y quien visitó a diario al compositor en su convalecencia, dio fe de que “…Juventino Rosas fue enterrado en sarcófago y vestía pantalón de buen casimir a cuadros y zapatos con hebillas a los lados…” 

     En el tomo IV, folio 27, del libro de defunciones  correspondiente al año 1894, del Registro Civil de Batabanó, se asentó que, Juventino Rosas Cadenas murió a las 17:00 horas del día lunes 9 de julio de 1894, de mielitis espinal (siendo mielitis transversa), en la Quinta de Salud de Nuestra Señora del  Rosario, en Surgidero de Batabanó, municipio de Batabanó, Provincia de La Habana, en Cuba. Desde 2010, el municipio de Batabanó está ubicado al suroeste de la Provincia de Mayabeque, Cuba, dejando de pertenecer a la extinta Provincia de la Habana.

     Tras el fallecimiento del gran compositor guanajuatense, en  el panteón de Surgidero de Batabanó, una mano anónima cubana, que bien pudo ser la de un poeta, colocó en su tumba una lápida con la siguiente inscripción: “Juventino Rosas, violinista mexicano y autor del vals “Sobre las olas”, falleció en julio de 1894. La tierra cubana sabrá conservar su sueño.”

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