Por. Florencio
López Ojeda 
Un evento cultural fue asaltado, a pesar de todo, la cultura
subsiste en el municipio más inseguro de Guanajuato.
Conocí un trabajo de Salvador Pérez Melecio acerca de la
imagen urbana de Celaya. Es un trabajo muy documentado, acucioso, puntual.
Ojalá y Salvador se anime a publicarlo. Vale la pena que la ciudadanía
reflexione acerca del deterioro que ha sufrido y sufre nuestra ciudad y que esa
reflexión la motive a participar para evitar en el presente y futuro un mayor
daño urbano.
Uno de los planteamientos de Salvador es respecto a la
función del Sistema Municipal de Arte y Cultura de Celaya (Simacc) en cuanto a
la cultura, ya que según Salvador, la cultura constituye un todo que involucra,
no únicamente el quehacer artístico en sus diversas fases, sino facetas
(opinión con la que estamos de acuerdo), una de ellas es la conservación del
patrimonio histórico del municipio; y por ello manifiesta que el Sismacc debe
tener una mayor presencia en cuanto a este legado e involucrarse más en la
salvaguarda de esta herencia patrimonial.
Citemos, por ejemplo, los siguientes casos: la fuente
agustina, la cual seguramente está arrinconada y abandonada en equis lugar; la
escultura de Emeteria Valencia, a merced del vandalismo; la propia casa de
Emeteria Valencia, insigne filántropa de Celaya, ¿y qué se ha hecho y se hace
al respecto? ¡Nada! Igual sucede con el mausoleo de Tresguerras, oculto a los
celayenses, un patrimonio escondido… una paradoja, pues la obra de
Tresguerras es para ser admirada. A estos casos pueden agregarse varias casas y
edificios ahora convertidos en estacionamientos o en negocios, y dañar
cualquier monumento histórico es un delito, tal como lo marca la Ley Federal de
Monumentos.

Considero que se debe crear
la figura de un responsable, coordinador, comisionado, que se ocupe
fundalmentalmente del patrimonio histórico celayense, y que esté atento a la
actualización del catálogo de monumentos y sitios históricos de Celaya, además
que coordine las acciones de las direcciones de Desarrollo Urbano y Obras
Públicas tocantes a esta encomienda. Si se tiene disposición y respeto por
nuestro patrimonio, las autoridades municipales pueden crear esta figura legal
que no se contraponga con instancias como el INAH, sino al contrario, que
coadyuve con las instituciones para la consecución y restauración de tan
preciado legado.