(Y Dos Posdatas)
Por Ricardo González Melecio
Para
todos los celayenses fue una verdadera sorpresa la noticia que el pasado jueves
empezó a circular por las redes sociales: “El alcalde Ramón Lemus no está
titulado ni tiene cédula profesional”. ¿Cómo era posible que alguien que era
rector de una prestigiosa universidad, como la Latino, no fuera profesionista?
Y no sólo eso, sino que se ostentara como Ingeniero Químico sin serlo.
Mi hija
Rosita me dijo el pasado jueves: “Papá ¿ya sabes la noticia que está circulando
por Facebook?” Le dije, que de que se trataba y me enseñó el video de una
conferencia de prensa en donde el alcalde Ramón reconocía que no estaba
titulado, ni tenía, por consiguiente, cédula profesional. De inmediato pensé,
entonces pudo haber incurrido en un delito al firmar, siendo rector de la
Universidad, como I.Q. (ingeniero químico) y los documentos oficiales que firmó
anteponiendo ese título, entonces pueden quedar sin validez y, con esto, pudo
haber perjudicado a muchos estudiantes, por lo que estos, pueden iniciar un
proceso civil, e incluso penal por los daños y perjuicios que les ocasionó. Y,
en su carácter de Presidente municipal, también pueden quedar sin validez todos
los documentos que haya firmado como I.Q. sin serlo. Lo que es muy grave.
Pero,
estimado lector, lo más grave de esto es el engaño y la mentira que nos hizo a
todos los ciudadanos el alcalde. Con ello pierde credibilidad y autoridad moral
y sin esta, no tiene nada. Puede gobernar de facto, pero no con el respeto que
da la autoridad moral. Su investidura se va a ver seriamente afectada por este
hecho. Las burlas y mofas de que va a ser objeto, van a afectar seriamente su
desempeño. La autoridad moral se gana con hechos fincados en la moral y ética,
al perderse estos principios, se pierde todo.
Si
tiene vergüenza y dignidad, debe renunciar, de lo contrario la oposición podría
pedir la revocación de mandato. No estoy exagerando. El no es, lo que
aparentaba ser. Su integridad y honor andan por los suelos. No es requisito ser
profesionista para ser funcionario público, o en este caso alcalde. No. Pero lo
que no se vale es mentir y cometer el delito de usurpación de profesión. Como
legislador puso en su curriculum que estudió una maestría. Es obvio que si no
tiene el título de IQ, no tiene la maestría. Doble mentira. La oposición debe
llevar este asunto hasta las últimas consecuencias y el Contralor, que se dice
priísta, tiene la oportunidad para demostrar que no es una comparsa o marioneta
en las manos del alcalde. Desgraciadamente los síndicos (¿o cínicos?) son
panistas y no creo que hagan nada. Igualmente va a pasar con los regidores
panistas que son mayoría, pero los priístas, Monserrat Vázquez, Jorge Montes y
la señora Eloísa Cholico, deben analizar los posibles delitos en los que pudo
haber incurrido el alcalde e interponer las denuncias que procedan, ante las
autoridades correspondientes.
El
presidente del Colegio de Abogados, Víctor García Barajas, externó que todos
los documentos que firmó el alcalde Ramón Lemus, como Ingeniero Químico, pueden
quedar sin validez y los afectados pueden levantar una denuncia por usurpación
de profesión, “porque los firma una persona que se ostenta como profesionista
sin serlo”. Y añadió: “Si plasmó algunas firmas en documentos oficiales, no
tienen validez y los afectados podrían interponer una denuncia por usurpación
de profesión. Dice la ley que quien se ostente o haga actividades propias de
una profesión, sin serlo amerita pena de prisión, entonces esto constituye un
delito…y también está violentando la Ley de responsabilidades de Funcionarios
Públicos”.
Por lo
pronto queda invalidado el documento en donde se pide la autorización del
Congreso del Estado para endeudarse el municipio, porque tengo entendido que lo
firmó como IQ. En fin, va a haber muchas repercusiones de este asunto.
Independientemente de lo que pase políticamente y que le pueden dar largas y
carpetazo a este asunto debido a que los panistas dominan el Ayuntamiento y el
Congreso del Estado, el alcalde Ramón Lemus perdió credibilidad y autoridad
moral, ante la ciudadanía.
POSDATA UNO.- Por tecnicismos legales quedan libres
delincuentes peligrosos. Recientemente quedaron libres integrantes del crimen
organizado por “violaciones al debido proceso”. ¿Cómo es posible que sea más
importante un supuesto error o irregularidad en un proceso jurídico que la
falta cometida aunque haya sido homicidio, extorsión, secuestro, violación,
etc? El tamaño de la falta no es la misma. No hay proporción entre una falta o
error legal a un grave crimen, con todas las agravantes de la ley:
premeditación, alevosía y ventaja.
Esto es
intolerable y debe reformarse la ley al respecto. En todo caso que se reponga
el proceso, pero no que quede libre el delincuente para seguir matando,
secuestrando, extorsionando, violando, etc. En este caso y en el supuesto que
le ocurriera al juez que deja libre al delincuente, que este lo secuestre,
extorsione, etc. Entonces vería lo grave y dañino de su resolución. Pero como
otros resultan los afectados, las cosas siguen igual.
POSDATA DOS.- Que los tres acusados de probable desvío de
fondos del DIF de casi 5 millones de pesos, están “desaparecidos». Que ya
fueron citados ante la Contraloría municipal, David Baesa, Luz María Gómez y
Guadalupe Montoya Lara, pero no comparecieron. Yo creo que también se le debe
de citar al ex alcalde Ismael Pérez, quien fue jefe de ellos y por omisión o
posible complicidad debe ser investigado.
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